Hay ocasiones en las que no se puede evitar aunque sea un mínimo deseo de paz y buena voluntad, por ende decidí olvidarme de este proceso que estamos (estoy, porque todavía no se lo he dicho) viviendo y tener una navidad y un fin de año pacíficos. Dentro de lo que se puede, claro, sino tendría que matar a todos los enfermos mentales que tiran bombas, bengalas, metrallas y demás asquerosos artefactos pirotécnicos que me hacen dar ganas de rociarlos de cianuro para que mueran por ósmosis.
El 24 se puede decir que fue una reunión tranqui y terminamos temprano durmiendo como angelitos, los 3 en la cama grande; el, yo y el perro. Casi parecíamos una familia normal, no en etapa pre-divorcio.
El 31 ya empezamos mal, salió temprano y volvió casi a las 5 de la tarde, mientras yo me retorcía de calor en la cocina preparando todo para la reunión de
La reunión empezó temprano, yo tranqui esperaba que se retiraran para planteárselo. A las 3 de la mañana empecé a ponerme nerviosa y decidí matizar la espera con una copita de champagne, que de paso podía darme ánimo para cuando se lo dijera (todo por esto de que no me decido).
A las 5 las copitas de champagne ya eran varias y mi decisión mas fuerte que nunca... ahora si iba a saber lo que le esperaba y a retorcerse de arrepentimiento!
A las 6 se fue el último invitado, a las 6 y cinco me serví la última copa, a las 6 y cuarto pensé en dejar el planteo para mañana, y a las 6 y media me le tiré encima y le arranque la ropa.
Estamos como al principio...
jueves, 3 de enero de 2008
Las fiestas
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1 comentario:
Hoy empece y termine tu blog, tengo una pregunta que hacerte:
Y???????????
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